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jueves, 25 de julio de 2013

Embarazos interrumpidos


¿Cuán frecuente es y cuáles son las causas que la provocan?
Se llama aborto a la interrupción del embarazo antes de que el feto sea viable. No se sabe exactamente el porcentaje de embarazos que se interrumpen espontáneamente, pero se cree que rondaría de un 10 al 30% aproximadamente. Siempre precede a la expulsión del embarazo la muerte intrauterina, motivo por el cual nos remitiremos a cuales pueden ser las causas de la misma.
La causa más frecuente parece ser una anomalía en el desarrollo del embrión. Según varios investigadores, existe una incidencia del 30% al 60% de embriones con anomalías cromosómicas en todos los embarazos interrumpidos. La causa exacta se desconoce, pero serían anomalías en los estadios más precoces de segmentación del óvulo fecundado o del medio que los rodea.
Se cree que la edad del óvulo o el espermatozoide en el momento de la concepción tendría importancia, ya que si las células germinales (óvulo y espermatozoide) están en período de involución, su vitalidad estaría disminuida. También es importante que el ambiente intrauterino se encuentre en un estado óptimo, ya que debe encargarse de la nutrición del huevo en sus estadios más precoces. Cuando el útero no está preparado hormonalmente en forma adecuada no permite la implantación del embarazo y de lograr implantarse su nutrición será deficiente lo que terminará irremediablemente con su interrupción espontánea.
Existen además factores que alteran el medio intrauterino, como son las infecciones virales o bacterianas (micoplasma, chlamydia, brucelosis, listeriosis), radiaciones, factores químicos o enfermedades crónicas maternas (diabetes descompensada, hipertiroidismo o hipotiroidismo, hipertensión arterial) y deformaciones uterinas (fibromas uterinos). Incluso traumatismos físicos o psíquicos y el estrés pueden ser causa de interrupciones de un embarazo. Aunque es poco frecuente, es importante mencionar la pérdida del embarazo por causa inmunológica, que se produce cuando el organismo materno rechaza al embarazo como a un injerto orgánico.
¿Cuáles son los primeros síntomas de riesgo de interrupción?
La interrupción del embarazo puede ser silenciosa o bien acompañarse de síntomas como la hemorragia genital y dolores cólicos abdominales debidos a contarcciones uterinas. 
• Amenaza de aborto
El cuello del útero no se ha modificado. Se caracteriza por una hemorragia genital de variada cantidad y color, acompañada de dolores cólicos similares a los de una menstruación o más intensos. Es algo muy común, ya que dos de cada diez embarazadas lo presentan en algún momento del primer trimestre del embarazo. Generalmente evoluciona sin consecuencias y se debe consultar con un especialista para su correcto diagnóstico y tratamiento. Si se puede, debe realizarse una ecografía que valore la vitalidad del embrión. Por lo general se trata con medicamentos que relajan el útero para favorecer el proceso de la implantación. Si la complicación no se puede frenar, evoluciona a la etapa siguiente, que ya no tiene tratamiento posible.
• Aborto inevitable
El cuello se ha abierto y el huevo se tacta en su canal. Es la evolución de la etapa previa, que al progresar produce una dilatación del cuello uterino, lo que provoca indefectiblemente la expulsión del saco gestacional. Es un mecanismo similar al del parto pero en menor magnitud. Comienza la hemorragia, luego siguen las contracciones que dilatan el cuello uterino y finalmente la expulsión del producto de la concepción.
• Aborto incompleto
El cuello se ha abierto y se ha eliminado parte del contenido uterino. Se produce cuando la expulsión del embarazo no fue completa, quedando retenidos dentro del útero restos de la placenta o del saco gestacional, provocando una hemorragia genital importante con riesgos de infecciones uterinas. Es fundamental conectarte inmediatamente con un centro médico de emergencias, porque generalmente debe realizarse una intervención quirúrgica (legrado uterino) para evitar mayores complicaciones.
¿Cuál es el tratamiento?
Es importante volver a recalcar que es fundamental la consulta con un médico especialista ante la aparición de alguna hemorragia vaginal o de dolores cólicos en al abdomen en cualquier momento del embarazo. El tratamiento va a depender de que estadio de la enfermedad se encuentra en el momento de la consulta. En la amenaza de aborto por lo general se realiza una ecografía que indique buena vitalidad del embrión y es frecuente que se comience con reposo en cama, se evitan las relaciones sexuales y a veces se acompaña con una medicación relajante uterina que puede ser en base a progesterona o medicamentos úteroinhibidores (isoxuprina, ritodrine, etc…). La evolución particular de cada caso indicará cómo debe continuarse el tratamiento.
Si a pesar del tratamiento instituido la enfermedad evoluciona hacia el aborto espontáneo, va a depender del resultado de la ecografía evaluando si es necesario o no realizar un legrado uterino para evitar otras complicaciones como hemorragias o infecciones.
El aborto espontáneo es una complicación frecuente del embarazo que en la mayoría de los casos, no se repite y como hecho aislado no justifica la realización de estudios especiales. Pero cuando la pérdida de embarazos se repite en una misma mujer, es decir que ingresa en el capítulo denominado aborto habitual, puede estar condicionada por múltiples factores ya descriptos y justifica el estudio de la pareja en profundidad.
¿Cuánto debo esperar para volver a concebir?
Después de la interrupción de un embarazo es aconsejable completar todos los estudios que te solicite tu médico para poder llegar a un diagnóstico para saber cuál fue su causa. Una vez completados y si no es necesario un tratamiento previo a una nueva concepción, puedes reiniciar tu búsqueda después de haber tenido al menos una menstruación normal, que aparece aproximadamente entre los 30 a 40 días posteriores a la expulsión o legrado uterino.

Concejos para un embarazo sano y feliz



Para tener un buen embarazo no sólo hemos de fijarnos en la salud física. Estar sana es fundamental en estos momentos, pero también estar mentalmente tranquila, preparada y feliz. Por ello vamos a dar claves para un embarazo sano y feliz, en el que mente y cuerpo se combinan en armonía para dar la bienvenida a un nuevo miembro en nuestras vidas.

Comer y beber sano durante el embarazo

La dieta ha de ser variada y equilibrada. Lo importante es tomar alimentos ricos en nutrientes y vitaminas como ácido fólico, hierro, calcio y yodo, pero no en grasas. La dieta ha de ser variada a base de verduras, frutas, cereales, lácteos y legumbres, sin olvidar el aporte diario de proteínas de carne y pescado.
Una dieta sana icluye mantener una hidratación correcta. Beber la suficiente agua y leche que nos aporte calcio es fundamental. También podemos tomar zumos, mejor naturales y no azucarados. Por supuesto, olvidémonos de las bebidas alcohólicas y del café.

Tomar los suplementos vitamínicos recomendados

Para complementar una dieta sana el médico nos recomendará determinados complementos vitamínicos que incluyan ácido fólico, junto a otros suplementos vitamínicos y de minerales también beneficiosos para el embarazo, como hierro, yodo, calcio… De este modo ayudamos al feto a desarrollarse adecuadamente evitando carencias que podrían causar complicaciones tanto para el bebé (bajo peso, espina bífida…) como a la madre (anemia, preeclampsia...).


Realizar ejercicio durante el embarazo

Para nuestro bienestar y una ganancia de peso ideal es fundamental realizar ejercicio físico adecuado a nuestro estado. Ya sea nataciónyogacaminarel método pilates...
Mediante la realización de un ejercicio moderado y constante conseguiremos que mejore nuestra condición cardiovascular y muscular y favoreceremos la corrección postural. Todo ello proporcionará a la embarazada una mejor condición física general y le permitirá enfrentarse al trabajo del embarazo y parto con menos riesgos.

Acudir a las visitas médicas

Visitar periódicamente al ginecólogo para hacernos las pruebas correspondientes y obtener una asistencia prenatal adecuada. Así haremos un seguimiento tanto de la salud del bebé como de la nuestra, teniendo la posibilidad de consultar al especialista todas nuestras dudas y temores, así como hablarle de nuestro plan de parto. Las pruebas prenatales nos aportarán tranquilidad, nos ayudarán a “acercarnos” al bebé y con las ecografías tendremos sus primeras imágenes para el recuerdo.

Usar una ropa adecuada

Debemos llevar ropa cómoda (incluidos los zapatos), adecuada al aumento de peso y volumen que experimentamos. Ello ayudará a que la sangre circule mejor, a que nuestros movimientos sean correctos y no forzados y a que la piel se mantenga sana. No se trata de ir vestidas como sacos de patatas, ya que afortunadamente estar embarazada ya no está reñido con ir a la moda, y muchas tiendas venden bonitas prendas premamá. Los tacones pueden esperar, pero sentirnos a gusto y guapas con un “envoltorio” bonito favorece un bienestar psíquico importante en estos momentos.

Mimar nuestra mente durante el embarazo

Si dedicamos tiempo a cuidar nuestro cuerpo, también hemos de guardar tiempo para nuestra relajación y el cuidado de nuestra mente. No sólo el cuerpo está más vulnerable durante el embarazo. Buscar nuestra tranquilidad y hacer ejercicios de relajación en casa nos ayudarán a sentirnos mejor. No hemos de aparcar las actividades que nos gustan como ir al cine, leer, salir al campo, manualidades…

Cuidar nuestra piel

Durante el embarazo es fundamental aplicarnos cremas solares protectoras para evitar las manchas en la piel y las quemaduras. Debido a la acción de las hormonas, la piel de la embarazada sufre alteraciones como la hiperpigmentación. También son importantes las cremas antiestrías, que previenen la aparición de esas cicatrices con el estiramiento de nuestra piel, con especial atención durante los meses finales, cuando la piel se estira a ritmo muy rápido.
Hidratar todo el cuerpo tras el baño o la ducha nos regala un momento de relajación. Los masajes suaves tras el ejercicio nos ayudan a sentirnos mejor. Por supuesto, la hidratación externa hay que complementarla con la interna, bebiendo abundantes líquidos como ya hemos comentado en el punto referido a la nutrición. Todo combinado hará que aumente nuestro bienestar al sentirnos más cuidadas y guapas.

Un buen descanso durante el embarazo

Dormir y descansar lo que nos pida el cuerpo es muy importante. El cansancio y el sueño pueden acompañarnos desde el primer momento como uno de los primeros síntomas de embarazo, y con suerte irán desapareciendo. Pero es más que probable que volvamos a sentirnos muy cansadas y somnolientas en la fase final del embarazo. Es lo que el cuerpo necesita, y debemos escucharlo, descansando en la medida de lo posible, sin olvidarnos de que el ejercicio moderado hará que descansemos y durmamos mejor.

EMBARAZOS DE CUIDADO ESPECIAL

Hay embarazos que, por sus especiales circunstancias, requieren un cuidado y un seguimiento específico. En ellos pueden surgir complicaciones o problemas imprevistos que deben ser atendidos pronta y profesionalmente para evitar colocar a la madre o al bebé en situación de riesgo.

Embarazadas desnutridas

La nutrición de la mujer antes, durante y después del embarazo es fundamental para tener niños sanos. Los requerimientos de nutrientes aumentan considerablemente durante el embarazo y la lactancia. Una mujer que llega desnutrida o se desnutre en el embarazo puede tener complicaciones durante este y el parto. Así como posibilidades de tener un hijo de bajo peso al nacer (menor a 2,500 g). Estos niños tiene más posibilidades de:15
  • crecer y desarrollarse con retraso
  • contraer infecciones y morir (el riesgo aumenta cuanto menor sea el peso del nacido).
  • tener bajas reservas de micronutrientes, lo que puede llevar a enfermedades como la anemia, deficiencia en Zinc o vitamina A, etc.
  • riesgos a desarrollar enfermedades cardíacas, hipertensión, obesidad y diabetes de adultos.

Embarazos en adolescentes

El embarazo en adolescentes puede tener consecuencias adversas para la salud tanto de corto plazo como de largo plazo. En el corto plazo el resultado del embarazo será muy probablemente desfavorable. Una razón es biomédica. La niña adolescente embarazada es más propensa a sufrir toxemia de embarazo y desproporción cefalo-pélvica cuando los huesos de la pelvis no se han desarrollado completamente. y tiene más probabilidades de tener un bebé con bajo peso de nacimiento. Otro tipo de consecuencias a largo plazo son las fístulas obstétricas, que a consecuencia del trabajo de parto prolongado u obstruido, es un orificio entre la vagina y la vejiga o el recto, lo cual causa que la mujer padezca de incontinencia crónica. Este padecimiento afecta a más de dos millones de niñas y mujeres en todo el mundo y se estima que cada año se agregan entre 50.000 y 100.000 nuevos casos.

Las embarazadas adolescentes tienen mayor posibilidad de tener desnutrición y de dar a luz a hijos con bajo peso. Por motivos físicos y sociales:15
  • sus cuerpos aún no están del todo desarrollados, por esto sus necesidades de nutrientes son muy altas durante el embrazo. Además tiene mayores posibilidades de morir durante el embarazo o lactancia que las mujeres mayores. Esto debido principalmente al nivel de pobreza en que viven, que no solo expone a la madre si no también a los hijos. Se observa que la situación de las embarazadas se presentó como compleja y difícil antes, durante y después del nacimiento, esto debido a las carencias económicas. El factor pobreza origina menores oportunidades de educación, educación que disminuiria los embarazoz a temprana edad y en consecuencia la pobreza. Esto debido a que si el embarazo se presenta en condiciones de pobreza tendrá seguramente condiciones económicas y sociales., la repetición intergeneracional del embarazo adolescente puede ser un mecanismo intermediario en la reproducción intergeneracional de la pobreza.
  • algunas niñas temen decir que están embarazadas, y por este motivo retrasan los cuidado prenatales. Algunas niñas son obligadas a dejar la escuela y en algunos casos sus casa, por lo que deben buscar sustento para ellas mismas, y en algunos casos recurren a la prostitución para conseguirlo.

Anemia

El estado de anemia ya existente no es obstáculo para el embarazo: un 20% de las mujeres pueden estar algo anémicas antes de concebir. La forma más común de anemia se debe a la pérdida de sangre durante la menstruación, y es una anemia por deficiencia de hierro (cuando el nivel de hemoglobina es inferior a 12,8 g/100 ml de sangre). Antes de concebir sería conveniente consultar al médico, quien podrá corregir fácilmente la anemia por deficiencia de hierro con un tratamiento específico. También podrá aumentar la ingestión de alimentos ricos en hierro.

Hemorragia preparto

Antes de las 24 semanas, una hemorragia vaginal puede desembocar en aborto. Después, el feto se considera viable, es decir que podría sobrevivir fuera del útero materno. La hemorragia tras las 24 semanas se conoce como hemorragia preparto, y las dos causas principales proceden de la placenta.

Desprendimiento de placenta

Si la placenta se desprende del útero, se producirá hemorragia. La sangre se acumula hasta derramarse por el cuello del útero, y va acompañado de dolor intenso y contracciones uterinas. Se considera una urgencia obstétrica, ya que pone en peligro la vida tanto de la madre como la del feto y solo en casos muy especiales no termina en cesárea de urgencia.

Placenta previa


Cuando la placenta está adherida a la parte inferior de la pared del útero, se denomina placenta previa. Si se encuentra total o parcialmente sobre el cuello uterino, puede resultar peligrosa durante el parto, al provocar hemorragia e interrumpir la circulación sanguínea del feto. El problema se detecta con ultrasonido. Si se produce hemorragia, la ingresarán en el hospital y el niño nacerá mediante cesárea.