Tipos de embarazo EMBARAZO INTRAUTERINO:esta clase de embarazo es el convencional o normal, es decir, aquel en donde el feto se implanta en el interior del útero (de ahí su nombre) y crece de manera corriente, sin ningún tipo de alteración o complicación.
EMBARAZO ECTÓPICO: el vocablo ectópico significa fuera de lugar y hace referencia a aquel embarazo que se produce fuera del útero de la madre. El embrión suele ubicarse en alguno de los canales a través de los cuales el óvulo se dirige al ovario, como las trompas de Falopio. Aunque también puede situarse en el abdomen, el mismo ovario, etc, y no existe la posibilidad de que el niño pueda desarrollarse y sobrevivir en dichas condiciones.
EMBARAZO MOLAR:esta clase de embarazo tiene la particularidad de que el ovulo fue fertilizado de manera anormal. A partir de esto, la placenta crece desproporcionadamente y se transforma en un conjunto de quistes denominado mole hidatidiforme. Como consecuencia el embrión no llega a formarse y no sobrevive.
El embarazo molar debe ser interrumpido apenas se sepa de su existencia.
Existen dos tipos de embarazo molar:
Embarazo molar completo: es aquel en el cual no existe normalidad ni en el embrión ni tejido de la placenta. Por otra parte, todos los cromosomas del óvulo pertenecen al padre, cuando lo corriente es que la mitad sean de la madre y la otra mitad provengan del padre.
Embarazo molar parcial: aquí la placenta puede presentar signos de normalidad, y el embrión se desarrolla anormalmente. Además, la mitad de los cromosomas provienen de la madre, pero los que pertenecen al padre aparecen en dos grupos. Consecuentemente el feto, en vez de presentar 46 cromosomas, contiene 69.
RIESGOS DEL EMBARAZO *Aborto y feto muerto Un aborto (espontáneo) es la pérdida de un feto por causas naturales antes de las 20 semanas de embarazo. En cambio, se denomina feto muerto a la pérdida del mismo por causas naturales despues de las 20 semanas de embarazo. *Embarazo ectópico Un embarazo ectópico (fuera de lugar) es aquel en que el feto se desarrolla fuera del útero, ya sea en la trompa de Falopio, en el canal cervical o en la cavidad pélvica o abdominal. *Anemias Las anemias son trastornos en los que el número de glóbulos rojos (eritrocitos) o la cantidad de hemoglobina (la proteína que transporta oxígeno) que éstos contienen se encuentra por debajo de los valores normales. *Incompatibilidad de Rh La incompatibilidad de Rh es la incompatibilidad del grupo Rh entre la sangre de la madre y de su feto. Como resultado de esta anomalía, la mujer puede producir anticuerpos contra los glóbulos rojos (eritrocitos) del feto. Estos anticuerpos ocasionan la destrucción de un número más o menos importante de estas células, produciendo en ocasiones la denominada enfermedad hemolítica del recién nacido, una variedad de anemia. *Abruptio placentae La abruptio placentae es el desprendimiento prematuro de la pared uterina de una placenta en posición normal, que se produce durante el embarazo en lugar de después del parto. *Placenta previa La placenta previa es la implantación de la placenta en el cuello del útero (la parte interior del útero) o cerca del mismo. *Vómitos excesivos El exceso de vómitos durante el embarazo (hiperemesis gravídica), a diferencia del habitual malestar de las mañanas, es la presencia de náuseas y vómitos extremadamente graves que causan deshidratación e inanición.
*Preeclampsia y eclampsia La preeclampsia se caracteriza por presión arterial elevada (hipertensión) acompañada de la eliminación de proteínas por la orina (proteinuria) o de retención de líquidos (edema) que se desarrolla entre la semana 20. del embarazo y el final de la primera semana después del parto. La eclampsia es una forma de preeclampsia más grave que provoca convulsiones o coma. *Erupciones cutáneas Algunas erupciones cutáneas ocurren sólo durante el embarazo. Entre ellas se encuentra el herpes gestacional y la urticaria del embarazo. *Otras: Retardo del Crecimiento Intrauterino (RCIU), Trabajo de Parto Prematuro, Ruptura Prematura de Membranas (RPM), y La Ruptura Prematura de Membranas Pretérmino (RPMP), Diabetes Gestacional, Hipertensión Inducida por el Embarazo, Síndrome HELLP, Sangrado en el Embarazo, la Placenta Previa y el Desprendimiento Normoplacentario (o Abruptio Placentae), Problemas Relacionados con el Líquido Amniótico, el Hidramnio y el Oligohidramnio, Infecciones Maternas y Fetales, Embarazo Prolongado, Trastornos Digestivos y Hepáticos, Embarazo Múltiple, Hemorragia Posparto. Complicaciones postparto: Hemorragias Fiebre Dolor en el pecho, pantorrillas o muslos Dolor en las mamas Dolor en el bajo vientre Dificultades al orinar Estado de depresión profunda Riesgos de la Cesárea: Según los textos médicos, los riesgos de una operación cesárea son bajos, pero reales. La operación es una cirugía mayor y, comparada con un parto normal, es más peligrosa para la madre. Son mayores los riesgos de otras complicaciones -tales como la infección, hemorragia, coágulos sanguíneos y daño a la vejiga o los intestinos. También se ha sugerido que la cesárea podría privar al bebé de hormonas y otras sustancias liberadas durante el parto Riesgos del embarazo precoz: Complicaciones obstétricas. Deficiente atención médica durante el embarazo, toxemias del embarazo y del parto prematuro. Anemia. Desproporción cefalopelvica. Distocias mecánicas y dinámicas. Parto prolongado y difícil. Muerte. Abortos provocados y sus complicaciones. Perforaciones uterinas. Hemorragias. Infecciones. Aumento de la morbimortalidad infantil Prematurez. Bajo peso al nacer. Enfermedades congénitas. Riesgos de embarazo tardío: *Abortos espontáneos.Aunque ocurre en mujeres de todas las edades durante el primer trimestre de embarazo, la tasa de estos abortos en mujeres de edad más avanzada es mayor que en mujeres más jóvenes. *Bebés de bajo peso y prematuros. Las madres primerizas mayores de cuarenta tienen más probabilidades de tener un bebé de bajo peso (menos de 2,5 Kg) o prematuro (menos de 37 semanas). *Trastornos cromosómicos. El más común es el síndrome de Down, una combinación de retraso mental y anomalías físicas causada por la presencia de un cromosoma 21 de más. A los 25 años, una mujer tiene un riesgo de tener un bebé con Sindrome de Down de 1 en 1250; a los 30 años, un riesgo de 1 en 952; a los 35 años, un riesgo de 1 en 378; a los 40 años, un riesgo de 1 en 106; y a los 45 años, un riesgo de 1 en 30. Por eso a partir de los 35 años es recomendable realizar pruebas prenatales (amniocentesis o biopsia de vellosidades coriales) para descartar la presencia de síndrome de Down y otras anormalidades cromosómicas. Alrededor del 95% de las mujeres que se realizan estas pruebas no presentan alteraciones fetales. Riesgos para la mujer: Trabajo de parto difícil, especialmente si es primigesta (primer bebé). Parto por cesárea. Diabetes gestacional. Hemorragias del III trimestre (por placenta previa o desprendimiento prematuro de placenta). Preeclampsia e hipertensión arterial. Riesgos para el feto: Peso 2500 gr. Peso 4000 gr. Aborto espontáneos. Muerte perinatal. Anormalidades cromosómicas.
Los síntomas del embarazo, en las primeras semanas, pueden sentirse como un leve malestar. No necesariamente te sientes enferma, pero sí te sientes diferente, como en el inicio de un resfriado o después de un día agotador. Los responsables de este estado general son otros ajustes en tu cuerpo durante el embarazo, como aumento de tu temperatura basal (la temperatura de tu cuerpo descansado, como cuando te despiertas en la mañana), el aumento en tu ritmo cardíaco y baja presión arterial.
Cambios en la apariencia y sensibilidad de tus senos
Tus senos son los primeros en dar señales físicas de los cambios por venir. Desde el inicio de tu embarazo notas que en tus areolas (círculos oscuros que rodean al pezón) aparecen pequeñas erupciones, se ven como espinillas o bolitas que no solían estar allí. Tus senos también se vuelven más sensibles y poco después empiezan a agrandarse y a oscurecerse las areolas. Leve sangrado
Puedes tener un muy leve sangrado vaginal entre siete y diez días después de la posible fecundación, es decir, de cuando tuviste relaciones sexuales (que causan tus sospechas de embarazo). A diferencia del sangrado que puedes tener al inicio de tu período menstrual, en este caso se trata de unas cuantas gotitas de color rosado o café claro que desaparecen en uno o dos días. El sangrado se da por la implantación del óvulo fecundado en tu útero y no debes preocuparte. Otros sangrados vaginales durante el embarazo sí son causa de alarma, para saber la diferencia te recomendamos el artículo¿Qué hacer cuando hay un sangrado vaginal durante el embarazo?.
Sentido del olfato sensible
Puedes estar embarazada si de repente notas olores que antes pasaban desapercibidos, o si aromas a las que estabas acostumbrada te causan repulsión. Otros sentidos experimentan cambios similares, excepto la visión, que más bien puede empeorar en el embarazo.
Aumento en tu temperatura basal
Tu temperatura basal (al despertarte) ronda los 36 grados centígrados. Cerca del momento de la ovulación puede aumentar medio grado y mantenerse allí hasta el inicio del próximo ciclo menstrual. Sin embargo, si se mantiene alta más de 18 días, esto puede ser señal de un embarazo. Para utilizar este método debes tener como punto de referencia el control de tu temperatura normal, lo que conoces muy bien si utilizas el el método anticonceptivo de la temperatura basal. Cansancio
¿De repente estás cansada todo el tiempo y ninguna siesta ni noche de sueño lo resuelven? Sí, este también puede ser un síntoma de embarazo (primeros días). Desde la concepción, tu cuerpo se da a la tarea de iniciar los cambios necesarios para sostener tu embarazo. Además, las hormonas del embarazo hacen de las suyas, en especial la progesterona y la hormona gonadotrofina coriónica.
Náuseas o achaques
Las náuseas en el embarazo suelen empezar hacia el final del primer mes de embarazo, pero algunas mujeres pueden sentir el malestar desde el inicio.
El embarazo o gravidez (del latín gravitas) es el período que transcurre entre la implantación en el útero del cigoto, el momento del parto en cuanto a los significativos cambios fisiológicos, metabólicos e incluso morfológicos que se producen en la mujer encaminados a proteger, nutrir y permitir el desarrollo del feto, como la interrupción de los ciclos menstruales, o el aumento del tamaño de las mamas para preparar la lactancia. El término gestación hace referencia a los procesos fisiológicos de crecimiento y desarrollo del feto en el interior del úteromaterno. En teoría, la gestación es del feto y el embarazo es de la mujer, aunque en la práctica muchas personas utilizan ambos términos como sinónimos.
La fecundación
La fecundación, también llamada concepción, se produce cuando un espermatozoide consigue introducirse en un óvulo u ovocito atravesando su membrana.
Los espermatozoides, atraídos por las substancias que emite el ovocito, atraviesan el cuello del útero, la cavidad uterina y se encuentran con el óvulo en una de las trompas de Falopio, cuyas vellosidades son las encargadas de transportar al óvulo hacia la cavidad uterina. La velocidad con la que el ovocito se mueve a través de la trompa es de 1,22 mm por minuto. Los espermatozoides, por su parte, se desplazan a 2-3 mm por minuto. El tiempo que tarda un espermatozoide en llegar hasta el ovocito es de unos 50 minutos
Después de que el óvulo ha sido fecundado, se transforma en una nueva célula denominada cigoto o célula huevo y comienza a descender por la trompa hacia el útero. Durante ese trayecto se inicia el proceso de la segmentación en el cual las células del cigoto se van dividiendo sucesivamente en 2, 4, 8, 16,... formando una estructura sólida similar en su forma a las moras, denominada por ello mórula.
Al quinto día post fecundación, el embrión, denominado en este estadio blastocito, ha llegado al útero. Entre dos ó cinco días más tarde se produce la implantación del embrión en la membrana uterina (llamada también endometrio), la cual fue preparada durante la fase lútea por la acción de la hormona progesterona para acoger al embrión. Muchas mujeres experimentan durante este proceso lo que se le da el nombre de sangrados de implantación. Otro fenómeno que puede acompañar el proceso de implantación es una bajada de la temperatura basal durante uno o dos días.
Una vez que el blastocito se ha implantado en el endometrio, se desarrolla el saco amniótico que albergará al embrión. El saco amniótico está lleno de líquido amniótico que amortiguará los posibles golpes que reciba.
Se inicia la formación de la placenta a su alrededor, la cual permitirá alimentar al embrión y retirar y eliminar los productos de desecho, también actuará como barrera defensiva. La comunicación entre la placenta y el embrión se realiza a través del denominado cordón umbilical, por el que pasan dos arterias y una vena.
Desarrollo fetal
Mes uno
Tú bebé es un embrión que consiste en dos capas de células, a partir de las cuales se desarrollarán todos sus órganos y las partes de su cuerpo.
Mes dos
Tu bebé tiene el tamaño de un frijolito y se está moviendo constantemente. Ya se pueden distinguir sus deditos.
Mes tres
Ahora tu bebé mide alrededor de 7 a 8 centímetros de largo (3 pulgadas) y pesa aproximadamente lo mismo que medio plátano. En sus deditos ya se pueden ver sus pequeñas huellas digitales.
Mes cuatro
Tu bebé mide más o menos 13 centímetros de largo (5,5 pulgadas) y pesa 140 gramos (5 onzas). Sus huesos están empezando a endurecerse. Y es posible que ya sientas los movimientos de tu bebé.
Mes cinco
Las cejas y párpados de tu bebé ya se han formado. Ahora, con las piernas extendidas, ya mide más de 27 centímetros de largo (10,5 pulgadas).
Mes seis
Tu bebé pesa alrededor de 660 gramos (1,5 libras). A medida que vaya engordando, su piel tendrá menos arrugas y severá más suave.
Mes siete
Ahora tu bebé mide más de 40 centímetros (15 pulgadas) de largo. Puede abrir y cerrar sus ojos y probablemente puede ver lo que está a su alrededor.
Mes ocho
Tu bebé ahora pesa alrededor de 2,2 kilos (4,7 libras). Está empezando a aumentar de peso, y ya se ve más llenito, además sus pulmones están bien desarrollados.
Mes nueve
Tu bebé está a punto de nacer. El bebé promedio pesa un poco más de 3,2 kilos esta semana (7 libras) y mide cerca de 51 centímetros (unas 20 pulgadas).